jueves, 14 de enero de 2010
Amigos-Secta
¿Qué son los amigos secta? Fácil: Son un grupo de chicos y chicas que por lo general tienen en común su centro de estudios o su lugar de residencia y forman un núcleo cerradísimo y de difícil acceso. Todo lo hacen entre ellos: Solo salen en pandilla, se cambian apuntes solo entre ellos, se forman parejas solo entre ellos...Son, como ya he dicho, una secta.
Y lo más curioso de todo es que la secta se mantiene por pura inercia: La unidad de la secta es lo más importante y tener un encontronazo con alguien o salir con otro grupo de amigos es algo impensable y casi imperdonable: Hay que llevarse bien.
Y ésta última afirmación es muy triste: En el 2010 si tienes entre 14 y 17 años y no tienes un grupo de colegas con los que quedas sistemáticamente no eres nadie. A eso lo he bautizado como "borreguerismo": La necesidad de estar todos juntos y apelotonados coo los borregos me parece algo cuanto menos estúpido: Así uno no se desarrolla intelectualmente, no madura, no crece como persona y muere rodeado de gente, sí, pero sin amigos.
Porque no nos engañemos compañeros: Esos no son amigos ¿De qué sirve quedar si no hay confianza? Realmente me parece triste como un grupo de gente con toda la vida por delante se junta para protegerse cuando en realidad no se dan cuenta de que se están autodestruyendo.
¿La solución para mi amigo? Chungo lo veo compañero. Tienes dos opciones: Entras tú o sale ella, y ambas opciones las veo poco factibles. Solo puedo desearte suerte y que no te engañes, que con 16 años nadie se enamora.
PD: Respecto mi última frase prometo escribir al respecto
domingo, 10 de enero de 2010
Ainhoa
-Hola, ¿Sabes cual es el trofeo para las niñas en baloncesto?
-No lo se, háblalo con Fede
-Ammm es que como los chicos tienen un camping. Por cierto ¿Cuándo jugamos?
-Dame tu msn y hablamos tranquilamente.
-Oki.
Y así empezó todo: Así nos conocimos. Poco a poco fuimos charlando por msn, poco a poco nos fuimos viendo en clase (estabas en la clase de al lado) y así nos hicimos amigos. Tú me contabas pocas cosas, recuerdo como tenía que casi arrancarte las cosas cuando hablábamos por msn, pero también recuerdo esas largas llamadas por teléfono (¡3 horas!) y como, por esos medios, me fuiste descubriendo un pedacito de ti, de tu familia, de tu casa, de Ainhoa.
A mí me encantaba: Me encantaba como enloquecías mi vida, tu aire despreocupado y en cierto sentido rebelde, lo mucho que nos diferenciábamos, las miradas furtivas por los pasillos y la sonrisa que me dedicabas cuando subías las escaleras.
Aún así también teníamos nuestras discusiones: Una vez incluso estuviste 2 meses sin hablarme…Después dijiste que me echabas de menos.
Pero yo me mostré escéptico en muchas ocasiones: Por msn decías que era especial, que era tu mejor amigo, que solo confiabas en mi y cosas por ese estilo, pero en la vida real me hablabas poco, nunca quedábamos y yo me quedaba siempre rayado… ¿Cómo tomármelo? ¿Qué hacer? ¿Cómo reaccionar?
¿Si estuve enamorado de ti? Enamorado es una palabra muy fuerte, pero siempre sentí algo. Fuiste una de las pocas personas que me ha visto desnudo, de forma alegórica claro, y a ti di mucha confianza… Pero siempre algunos actos fríos por tu parte me echaron para detrás. Además, empezaste a salir con Juan y no quise meterme, he de admitir que cada vez que me hablabas de él, que me enseñabas un chupetón o que decías que querías estar con él toda la vida (valiente tontería con 16 años) sentía una puñalada en el corazón.
Y en noviembre, un año después de que me dieses tu msn, llegó el día. No se por qué no se cosa te enfadaste (una vez más) y me negaste la palabra. Yo, la verdad, estaba cansado de dolor, frialdad y puñaladas por tu parte… Por lo que te di un ultimátum indirecto en el nick, tú me contestaste de la misma forma y yo, dentro de una depresión que me dejó tiritando, rompí filas: Te eliminé de mi msn, te eliminé de tuenti e intenté olvidarte, sacarte de mi corazón.
Pero eso es imposible darling, tu recuerdo sigue y los recuerdos, pocos, siguen ahí. La última vez conseguí “robarte” un coletero que anudé a mi bolsito (ese que llevo a todas partes) y lo llevo siempre…Hasta hoy: Hoy me he atrevido, me he llenado el corazón de valor y los ojos de lágrimas y lo he tirado, no a la basura no sería justo, sino al fondo de la cama, que es donde van mis recuerdos.
¿Qué te echo de menos? Está claro, te debo mucho. Pero… ¿Debería arriesgarme? ¿Arriesgarme a volver a sufrir? ¿A sentir tus puñaladas? Sinceramente no lo sé.
Sé que no vas a leer esto, una pena la verdad: Entenderías muchas cosas. Yo he intentado volver a empezar y creo que lo he conseguido. Aún así, aunque las amistades mueren dura mucho. Y en tu mano está el matarla o no.
Alea iacta est.
sábado, 2 de enero de 2010
Muere ya
Mi abuelo aún vive, tiene 84 años. Pero hace 16 años que no está.
Me di cuenta este verano: Mi prima se casaba y tras el convite yo me senté al lado de mi abuelo: A ninguno de los dos nos gusta bailar. Fue entonces cuando me lo dijo; una sola frase cambió todo: "Desde que tu padre se fue a mi solo me queda morirme".
Fue entonces cuando vi todo con otros ojos: Mi abuelo, a quien yo siempre he visto como una persona activa, vivaz y que disfrutaba de sus nietos, estaba completamente vacío, sin nada en su interior. En ese momento lo vi como una persona en decadencia, un muñeco; y mis ojos se llenaron de lágrimas.
Mi abuelo lleva 16 años queriéndose morir porque perdió a la cosa que más quería: A su hijo. Y es muy duro sobrevivir a un hijo.
A día de hoy cada vez me intento acercar más a mi abuelo. Solo quiero que su estancia aquí se más agradable hasta que le toque marchar. Pero es complicado: Sus hijos le levantan la voz, sus nietos le pierden el respeto y él cada vez es más cero a la izquierda, más muñeco.
Por eso deseo, abuelo, que mueras pronto. Nunca le deseo la muerte a nadie como un mal,pero se que a ti solo puede hacerte bien. Prometo ser el que más llorará y el que más te echará de menos pero en cierto sentido estaré contento por saber que has escapado de tu infierno particular.
En tu cabeza ronda la ilusión de reencontrarte con tu hijo perdido, y eso solo puede ser de una forma: Cierto que nadie sabe que hay más allá, si hay algo, o nada. Pero, sinceramente, cuando no hay nada por lo que vivir y todo es dolor ¿Realmente es tan mala la muerte?
Los muertos no lloran, solo los que se quedan. Te quiero abuelo