Viernes. 6 de la tarde. Acabo de salir de mi cita bimensual con Triana. Me encuentro paseando tranquilamente, cruzando el puente de San Telmo camino a casa cuando de repente algo se apodera de mi. Son fantasmas: Mis fantasmas, los fantamas del pasado, los del presente, los de lo vivido y los de los errores cometidos. Esos fantasmas invaden mi cabeza y van destruyendo mi defensa de seguridad que más que una muralla es una empalizada.
Y empiezo a sentir esa sensación que me invade siempre que pierdo la batalla contra ellos: Asco. El asco me domina: Veo pasar a tres niñas de 14 años, plena niñez: Minifaldas, tacones que destrozan sus enrojecidos pies, grititos y risitas, delgadez extrema de una infancia que ya han perdido.
Asco.
El ayuntamiento, jóvenes engominados y chicas encorsetadas, dinero, sonrisas de plástico, saludos cordiales, miradas con desprecio escondido, complejo de superioridad, ego,ego,ego: Falsedad.
Asco.
Una parejita anda por la calle. Cogidos de la mano embelesados no se dan cuenta de que dan de lado a un amigo: El amor como destructor de amistados, el amor sin control: Eros, que pierde a las personas y las vuelve egoistas y obcecadas.
Asco.
Tetuán: Tienda, música, falsos chollos, anzuelos, intentos de captar pardillos, fameros despreocupados, indigentes, ONG que creen que pueden ayudar y no se dan cuenta de que no sirve para nada.
Asco.
Tras este ataque de asco cogí el bus y me fuí a casa, a mi habitación, donde nada más llegar mis fantasmas se fueron para ahogarse en el río.
domingo, 23 de mayo de 2010
lunes, 10 de mayo de 2010
Basket
El sábado pasado yo y mis solterones (o parte de ellos) nos enfrentamos en partido de liga a el equipo de Gabri y compañía, un grupo de chavales que nos sacan mínimo 3 años y que llevan mucho más jugando a esto. Obviamente nos barrieron del campo (57 a 20) pero lo importante fue lo que ocurrió al final.
Termina el partido, saludos de cortesía entre los equipos; había buen rollo pues solemos jugar juntos muchas veces pachanguitas (aunque hay más de un pique). Una vez terminado cada uno a su banquillo: El equipo contrario cogió, se vistió y se largó; nosotros nos abrazamos, hicimos un corro y empezamos con coñas del partido bromas y demás. Nos fuimos 15 minutos despues riendo y bromeando. Yo me quedé con mi compañero Jorge a ver el siguiente partido con una cosa muy clara: Pueden ganarnos de 80, 90 o 150 puntos pero a buen rollo y amistad no nos gana nadie, y eso es lo importante.
A la noche unos cuantos quedamos para ver el futbol en casa de Jesu, sin duda no somos compañeros de equipo, somos amigos. Y así es imposible no divertirse
Termina el partido, saludos de cortesía entre los equipos; había buen rollo pues solemos jugar juntos muchas veces pachanguitas (aunque hay más de un pique). Una vez terminado cada uno a su banquillo: El equipo contrario cogió, se vistió y se largó; nosotros nos abrazamos, hicimos un corro y empezamos con coñas del partido bromas y demás. Nos fuimos 15 minutos despues riendo y bromeando. Yo me quedé con mi compañero Jorge a ver el siguiente partido con una cosa muy clara: Pueden ganarnos de 80, 90 o 150 puntos pero a buen rollo y amistad no nos gana nadie, y eso es lo importante.
A la noche unos cuantos quedamos para ver el futbol en casa de Jesu, sin duda no somos compañeros de equipo, somos amigos. Y así es imposible no divertirse
Suscribirse a:
Entradas (Atom)