domingo, 10 de enero de 2010

Ainhoa

-Hola, ¿Sabes cual es el trofeo para las niñas en baloncesto?

-No lo se, háblalo con Fede

-Ammm es que como los chicos tienen un camping. Por cierto ¿Cuándo jugamos?

-Dame tu msn y hablamos tranquilamente.

-Oki.

Y así empezó todo: Así nos conocimos. Poco a poco fuimos charlando por msn, poco a poco nos fuimos viendo en clase (estabas en la clase de al lado) y así nos hicimos amigos. Tú me contabas pocas cosas, recuerdo como tenía que casi arrancarte las cosas cuando hablábamos por msn, pero también recuerdo esas largas llamadas por teléfono (¡3 horas!) y como, por esos medios, me fuiste descubriendo un pedacito de ti, de tu familia, de tu casa, de Ainhoa.

A mí me encantaba: Me encantaba como enloquecías mi vida, tu aire despreocupado y en cierto sentido rebelde, lo mucho que nos diferenciábamos, las miradas furtivas por los pasillos y la sonrisa que me dedicabas cuando subías las escaleras.

Aún así también teníamos nuestras discusiones: Una vez incluso estuviste 2 meses sin hablarme…Después dijiste que me echabas de menos.

Pero yo me mostré escéptico en muchas ocasiones: Por msn decías que era especial, que era tu mejor amigo, que solo confiabas en mi y cosas por ese estilo, pero en la vida real me hablabas poco, nunca quedábamos y yo me quedaba siempre rayado… ¿Cómo tomármelo? ¿Qué hacer? ¿Cómo reaccionar?

¿Si estuve enamorado de ti? Enamorado es una palabra muy fuerte, pero siempre sentí algo. Fuiste una de las pocas personas que me ha visto desnudo, de forma alegórica claro, y a ti di mucha confianza… Pero siempre algunos actos fríos por tu parte me echaron para detrás. Además, empezaste a salir con Juan y no quise meterme, he de admitir que cada vez que me hablabas de él, que me enseñabas un chupetón o que decías que querías estar con él toda la vida (valiente tontería con 16 años) sentía una puñalada en el corazón.

Y en noviembre, un año después de que me dieses tu msn, llegó el día. No se por qué no se cosa te enfadaste (una vez más) y me negaste la palabra. Yo, la verdad, estaba cansado de dolor, frialdad y puñaladas por tu parte… Por lo que te di un ultimátum indirecto en el nick, tú me contestaste de la misma forma y yo, dentro de una depresión que me dejó tiritando, rompí filas: Te eliminé de mi msn, te eliminé de tuenti e intenté olvidarte, sacarte de mi corazón.

Pero eso es imposible darling, tu recuerdo sigue y los recuerdos, pocos, siguen ahí. La última vez conseguí “robarte” un coletero que anudé a mi bolsito (ese que llevo a todas partes) y lo llevo siempre…Hasta hoy: Hoy me he atrevido, me he llenado el corazón de valor y los ojos de lágrimas y lo he tirado, no a la basura no sería justo, sino al fondo de la cama, que es donde van mis recuerdos.

¿Qué te echo de menos? Está claro, te debo mucho. Pero… ¿Debería arriesgarme? ¿Arriesgarme a volver a sufrir? ¿A sentir tus puñaladas? Sinceramente no lo sé.

Sé que no vas a leer esto, una pena la verdad: Entenderías muchas cosas. Yo he intentado volver a empezar y creo que lo he conseguido. Aún así, aunque las amistades mueren dura mucho. Y en tu mano está el matarla o no.

Alea iacta est.

1 comentario:

  1. voy a resumir mi opinion y mis sentimientos en 2 palabras: TE y COMPRENDO
    hay que joderse el estilo de vida que nos ha tocado, pero bueno aunque nos duela, vivimos de esto y aunque me joda decirlo y admitirlo, volvera a suceder y nosotros volveremos a perdonar aun cuando no nos atrevamos a admitirlo

    ResponderEliminar