He llegado a la conclusión de que todo lo que me rodea e importa está hecho a base de milagritos. Me explico:
Milagrito es encontrar en una feria de un pueblo de mala muerte a la chica que más ha influido en mi vida, milagrito es que tras 4 años no me haya mandado al carajo y un gran milagrito sería verla este verano.
Milagrito es ir a un local de ensayo de unos colegas, que te presenten a su cantante y que 3 años después no te hables con ninguno excepto con ella...Es más, no solo que te hables, sino que sea una de las niñas que más quiero.
Milagrito es que en un foro conozca a una tipa de la otra punta del país y empecemos a hablar y a hablar, y tras casi un año sigamos hablando.
Milagrito es conocer a una persona maravillosa a través de un evento de tuenti. Tambien es milagrito que empezásemos descalificandonos personalmente y después hablásemos más calmados. Milagrito es que casi de inmediato confiásemos uno en el otro y milagrito es que, siendo tan diferentes, nos llevemos tan bien. Y el mayor milagrito de todos fue verla y saber que era tal y como esperaba.
Milagrito fue encontrar a mi hermano perdido y a mi cipote favorito en una universidad donde no debería haber estado, en una carrera que estube a punto de no coger y en un sitio que nunca cojo. A día de hoy no cambio ese sito ni por todo el horo del mundo.
Milagrito es en un teatro absurdo alejarme de los de mi clase y conocer a un chaval que, aunque nos veamos cada vez menos, se ha convertido en mi soplo de realidad semanal.
Milagrito es que un día cualquiera de basket, en un colegio cualquiera en una cancha cualquiera conociera a 5 tipejos que me han llegado al corazón. No somos iguales, para nada, ni tenemos los mismos gustos ni siquiera vivimos "cerca". Pero hay afecto y nada de falsedades ni malos rollos: Somos un auténtico grupo de amigos y por ellos MA-TO. Otro mlagrito es que uno de estos tipejos me presente a una chavala que aunque llevo poco hablando con ella sé que lo vale y le deseo lo mejor. Podría hablar de ellos uno a uno y sacar mil milagritos...Pero eso queda entre nuestras historias.
Sí, son mis milagritos. Cuando los ves y hablas con ellos todos los días parecen que no están ahí y a algunos llegas incluso a cansarte de ellos. Pero en la lejanía, cuando estás en la otra punta de Andalucía (bella tierra) a tres horas en tren, nadie habla como tú por la calle y te miran raro por ser de donde eres, es cuando más los valoras y más los echas de menos.
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